
La muerte de Juan Esteban Urán, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Artex de Itagüí, conmociona a las comunidades de su municipio y a personas vinculadas con la cultura cannábica. El líder comunitario falleció tras quedar en medio de un intercambio de disparos durante un presunto intento de hurto en el centro de Medellín, mientras compraba regalos para una actividad dirigida a niños y niñas de su barrio
Una víctima inocente en medio de un hecho violento
El viernes 9 de octubre de 2026, hacia las 4:00 p. m., un hecho violento ocurrido en la avenida La Playa, en el centro de Medellín, terminó con la muerte de dos hombres. Uno de ellos era Juan Esteban Urán, reconocido líder social de Itagüí, cuya presencia en el lugar obedecía a una actividad cotidiana que reflejaba su compromiso con la comunidad.
De acuerdo con los reportes periodísticos conocidos, el episodio se produjo durante un presunto intento de hurto bajo la modalidad de fleteo. Un ciudadano que había retirado una suma considerable de dinero de una entidad bancaria habría sido abordado por un presunto asaltante. En medio de la situación intervino un funcionario del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, lo que desencadenó un intercambio de disparos.
Tanto el presunto asaltante como Juan Esteban resultaron heridos y posteriormente fallecieron. La información conocida indicó que Urán transitaba por el sector y no participaba en el intento de hurto.
En las primeras horas circularon versiones que señalaban a los dos fallecidos como presuntos responsables del hecho delictivo. Sin embargo, las informaciones conocidas posteriormente permitieron establecer que una de las víctimas era un líder comunitario ajeno a la situación.
Las circunstancias exactas del enfrentamiento continúan bajo investigación. Las autoridades deberán esclarecer la secuencia de los disparos y las responsabilidades que puedan derivarse de lo ocurrido. La precisión en la información es fundamental para evitar que señalamientos equivocados profundicen el dolor de una familia y de toda una comunidad.
Juan Esteban Urán: un liderazgo construido desde el barrio
Más allá de las circunstancias de su muerte, Juan Esteban era un líder social que ejercía la presidencia de la Junta de Acción Comunal del barrio Artex, en Itagüí. Su trabajo estaba relacionado con la construcción de vínculos comunitarios y la gestión de actividades para los habitantes de su territorio.
Su liderazgo no se limitaba a las reuniones o los trámites institucionales. También se expresaba en iniciativas concretas para generar encuentros, acompañar a las familias y promover espacios de participación para niños, niñas y jóvenes.
Precisamente, el motivo de su presencia en el centro de Medellín aquel viernes era comprar regalos destinados a una actividad infantil que se realizaría al día siguiente en su barrio. Una tarea sencilla en apariencia, pero significativa cuando se entiende desde el trabajo de quienes dedican tiempo y esfuerzo a fortalecer la vida comunitaria.
Quienes han compartido procesos sociales reconocen el valor de esa labor cotidiana: escuchar necesidades, gestionar recursos, organizar actividades y mantener abiertos los espacios de encuentro. El trabajo comunal se construye, muchas veces, lejos de los grandes escenarios, mediante acciones que contribuyen a que las personas se sientan parte de su territorio.
La muerte de Juan Esteban deja un vacío entre sus familiares, amigos y vecinos, así como entre las organizaciones comunitarias de Itagüí que hoy lamentan su partida.
Su vínculo con la cultura cannábica

La historia de Juan Esteban también tuvo un lugar en espacios de encuentro de la comunidad cannábica. Participó en conversaciones y actividades relacionadas con la planta, su cultura y las distintas formas de organización que se han desarrollado alrededor de ella.
Durante su recorrido, estuvo vinculado con la comercialización de semillas y participó en escenarios como la feria Vape, en Plaza Mayor, Expomedeweed y el Cannabis World Congress. Estos espacios reúnen a personas, iniciativas y emprendimientos que encuentran en la cultura cannábica oportunidades de intercambio, educación y participación.
Su presencia en estos entornos formaba parte de una trayectoria que conectaba intereses culturales con otras maneras de construir comunidad. Para quienes trabajan por una comprensión más amplia del cannabis, la participación de personas con vocación social también recuerda que este universo está compuesto por historias humanas, proyectos colectivos y relaciones que trascienden la planta.
Desde Identidad Cannábica lamentamos su fallecimiento y reconocemos su participación en espacios de esta comunidad. Su historia hace parte de una realidad que merece ser contada con respeto, sin reducir a las personas a una sola faceta de sus vidas.
Una partida que deja preguntas y un legado
La muerte de Juan Esteban Urán es una pérdida dolorosa para Itagüí y para las personas que compartieron con él distintos procesos comunitarios. También plantea preguntas sobre las consecuencias que puede tener un episodio de violencia cuando alcanza a quienes simplemente transitan por un lugar, sin relación alguna con los hechos que lo desencadenan.
Será responsabilidad de las autoridades esclarecer lo sucedido. Mientras avanza la investigación, resulta indispensable preservar la dignidad de la víctima, evitar especulaciones y reconocer el impacto que esta pérdida tiene sobre su entorno.
Recordar a Juan Esteban no significa reducir su historia a la manera en que murió. Significa reconocer también aquello que hacía al momento de partir: preparar una actividad para los niños de su barrio, dedicar tiempo a su comunidad y sostener vínculos con personas y organizaciones de su entorno.
Los regalos que llevaba en sus planes estaban destinados a convertirse en parte de una jornada de encuentro y alegría para otros. Ese detalle permite comprender, sin necesidad de idealizar su historia, el sentido concreto de su compromiso social.
Su ausencia deja una herida entre quienes lo conocieron, pero su trabajo comunitario también recuerda que los territorios se construyen con personas dispuestas a participar, escuchar y ayudar.
Hoy, su familia, sus amigos y la comunidad de Artex enfrentan una pérdida irreparable. A ellos les corresponde el duelo; a quienes compartieron sus caminos, conservar su memoria; y a las organizaciones comunitarias, mantener vivos los espacios de participación que hacen posible el encuentro.
Que la memoria de Juan Esteban Urán permanezca ligada a aquello por lo que trabajaba: una comunidad más unida, la solidaridad entre vecinos y la voluntad de construir oportunidades para las nuevas generaciones.
