
En un operativo sorpresivo realizado en la tarde de este domingo 22 de marzo, autoridades en Bogotá intervinieron el desarrollo de la reconocida Copa Delta, un evento que en los últimos años ha reunido a distintos actores de la comunidad cannábica en la capital del país.
Según información preliminar recopilada por el periodista Daniel Viana de @hierbabuenarevista, un escuadrón de la Policía —compuesto por aproximadamente entre seis y ocho motocicletas, junto con un comandante a cargo— ingresó al lugar donde se llevaba a cabo el evento, interrumpiendo de manera inmediata su desarrollo.
Testigos afirman que las autoridades procedieron a dar por terminado el evento y sellar el establecimiento, por “Actividad económica no registrada” generando desconcierto entre los asistentes y organizadores, quienes ya habían iniciado la jornada.
Durante el procedimiento, una persona fue capturada por presunto desacato a la autoridad y trasladada por las autoridades competentes, en medio de un ambiente de tensión en medio de las protestas los presentes.
Una realidad que evidencia el choque entre comunidad y regulación
Lo ocurrido hoy vuelve a poner sobre la mesa una discusión que Colombia no ha terminado de resolver: el lugar de la cultura cannábica dentro del marco legal y social del país.
Eventos como la Copa Delta no solo representan espacios de encuentro, sino también escenarios donde se impulsa el reconocimiento de una industria, una cultura y una comunidad que crece constantemente, muchas veces más rápido que la regulación que intenta alcanzarla.
Sin reglas claras y garantías reales, estos espacios quedan vulnerables a intervenciones que, lejos de ordenar, terminan generando incertidumbre y frenando procesos que podrían desarrollarse de manera organizada y segura.


Un llamado a la movilización: la conversación no se detiene
Lo sucedido hoy no es un hecho aislado. Es, más bien, un reflejo de la tensión constante entre avance social y estructura institucional. Este tipo de restricciones y acciones coercitivas por parte de las autoridades se dan en los eventos físicos pero también en la virtualidad, como es el caso de la censura del sitio web de Hierba Buena Revista, que permanece fuera de línea en las últimas horas.
Por eso, desde distintos sectores de la comunidad, se refuerza el llamado a la participación en la Marcha Mundial de la Marihuana, que se llevará a cabo este próximo 2 de mayo en múltiples ciudades de Colombia y el mundo.

Esta jornada representa una oportunidad clave para exigir claridad, respeto y espacios dignos para el desarrollo de la cultura cannábica, en un contexto donde el diálogo sigue siendo urgente y necesario.


