Por Ana Cristina Ramos. – Bogotá

Mientras me siento hablar con Dani Onofre, recuerdo los momentos que compartí con ella en Ecuador.
Su suavidad y su diplomacia, y también su arduo trabajo han sido razones para que hoy sea una de los líderes más importantes del movimiento cannábico ecuatoriano.
Dani, cuéntame cómo te acercaste al cannabis?
Desde el colegio, ya conocí a la planta. Yo fui gimnasia, rítmica de alto rendimiento, a través del cannabis pude experimentar nuevas formas de encontrarme. Sin embargo, en ese tiempo no sabía de reducción de daños ni de consumo consciente y lo mezclaba con alcohol.
Después estuve en la universidad en Costa Rica. En la Earth, estudiando ingeniería agrónoma. Después hice una maestría en agronegocios.
Ahí aprendí un poco sobre la historia de la planta, y me gustó la idea de pensar en legalizarla en Ecuador.
Después cuando regresé a Ecuador, fui contratada por el ministerio de Agricultura, y meses despúes me delegaron para estar en el proceso de escritura de la ley del cannabis, no psicoactivo.
Yo redacté y firmé el informe que justificaba la legalización del cannabis no psicoactivo a través de cifras económicas y la investigación que hice en ese entonces.
Cada decisión que tomaban las autoridades, tenía que justificarla muy bien, porque al ser un tema nuevo, tanto para la institución, como para el país había mucho recelo, entonces todo tenía que tener el triple de justificación. En ese tiempo trabajé muy duro y también me capacité mucho.
Cuánto tiempo estuviste en el ministerio de Agricultura?
Cinco años y medio, casi seis años.
Siento que el ministerio me dio esa escuela muy fuerte de hacer gestión pública. Por mí, pasaban todas las peticiones de licencias, y yo firmaba la aprobación técnica.
Casi al final de mi tiempo en el ministerio, hicimos la reforma al reglamento y fue un trabajo lindísimo porque hicimos mesas de trabajo y se corrigió todos los errores porque yo ya sabía qué cosas estaban mal y estaban perjudicando a la industria.
Estudiar tanto de cannabis para escribir el reglamento, me hizo pensar sobre todos los profesionales que toman decisiones y escriben regulaciones sin conocer bien la industria o las plantas que están regulando.


¿Cómo es tu transición del ministerio al activismo?
Hubo varias situaciones en las que yo ya no estuve de acuerdo en cómo se procedía, y lo manifestaba claramente con argumentos sólidos. Pero esto no siempre fue bien recibido y salí del ministerio.En ese tiempo se abrió un curso en la FLACSO sobre política de drogas y ahi se encontraron algunos activistas, los cuales admiro mucho.
Pero realmente fueron las chicas, las que hicieron la gestión de unirnos.(Pamela Cabrera y Daniela Rivadeneira).
Y en qué momento empezaste a liderar esta organización de activistas?
En un principio teníamos un discurso muy horizontal, pero aún así al yo tener las herramientas que había adquirido en el ministerio, pero estaba fuera de él, pude utilizar este conocimiento y la gente me apoyó, pero también he aprendido mucho de mis compañeros.
Ahora, durante el proceso de gestión de conseguir estas firmas y entregarlas en la asamblea para hacer una propuesta de ley, se ha hecho evidente que necesitamos actuar en distintos frentes.
Al principio tuvimos resistencia de muchos licenciatarios. Ha sido un trabajo muy complejo, ganar su confianza y que entiendan que esto puede ser un negocio exponencial y que el mercado realmente está en el cannabis psicoactivo.
Es importante mencionar que sin el apoyo económico de Jess Gonzales no hubiéramos llegado a recoger las firmas que hemos logrado hasta ahora.
Fue porque ella creyó en nosotros y nos asesoró desde su experiencia y nos dio presupuesto para que lleguemos hasta este momento
¿ En qué estás en este momento?
Aparte de mi trabajo de activismo estoy trabajando para una empresa en Estados Unidos que compra biomasa en latinoamérico y extrae el aceite.
De momento puro Cbd. Pero cuando llegue el momento pasaremos a comprar THC ojalá que ecuatoriano 100% legal.
El comité calificador de la ley tendrá que ser su sentencia, y a pesar de qué sabemos que es un proceso largo tenemos motivación porque ya sabemos cómo hacer esto y estamos mucho mejor organizados y unidos.
Durante el proceso de redacción de la propuesta de ley me encontré con muchos sociólogos, abogados, politólogos, activistas, colegas y comunicadores.
Fue muy bueno porque mi trabajo es técnico, yo soy ingeniera agrónoma y junto con mi colega Joel hemos trabajado muy duro. Entonces el proceso de colaboración ha sido muy bueno. De hecho después de casi un año de campaña, algunos licenciatarios incluso se han acercado a ofrecer su colaboración.
Ha sido un trabajo muy duro pero también estoy emocionada por lo que se viene.
Felicitaciones Dani me emociona mucho ver lo que vas a hacer.
Puedes seguir el trabajo de Daniela Onofre a través de su Instagram @danielaonofre_m y también en la página web de la red de acción cannábica del Ecuador: www.redcanec.com
